Cómo bajar grasa de forma sostenible (y por qué las dietas extremas no funcionan)
- Auri Guízar

- 8 may
- 4 min de lectura
Actualizado: 13 may
Muchas personas empiezan intentando bajar grasa eliminando grupos de alimentos, haciendo dietas muy restrictivas o tratando de “comer perfecto” de un día para otro. Y aunque al inicio esto puede dar resultados rápidos, la realidad es que la mayoría de las veces termina siendo difícil de mantener.
La pérdida de grasa sostenible no se trata solamente de bajar números en la báscula rápido, sino de mejorar hábitos, composición corporal y crear una alimentación que realmente puedas mantener a largo plazo.
¿Qué pasa en el cuerpo cuando haces dietas muy restrictivas?
Cuando el cuerpo siente una restricción muy agresiva de energía, empieza a adaptarse para “sobrevivir”. Nuestro metabolismo no entiende que estamos haciendo dieta por estética; interpreta que hay menos disponibilidad de alimento.
¿Y qué pasa entonces?
✔ aumenta más el hambre
✔ aparecen más antojos
✔ baja energía
✔ disminuye el gasto energético
✔ cuesta más sentir saciedad
✔ el cuerpo intenta ahorrar energía
Por eso muchas personas sienten que al principio bajan rápido, pero después se estancan, tienen ansiedad o terminan recuperando el peso.
Además, junto con la restricción suele aparecer la idea de “entre más haga, mejor”. Entonces empiezan rutinas de ejercicio excesivas, muchísimo cardio o entrenamientos imposibles de sostener.
Y aunque el ejercicio es una herramienta increíble para mejorar salud y composición corporal, hacerlo desde el castigo o el exceso normalmente termina generando agotamiento físico y mental.
El déficit calórico sí importa para bajar grasa
También es importante entender que para bajar grasa sí necesitamos un déficit calórico, es decir, consumir menos energía de la que gastamos. Pero muchas veces las personas piensan que eso significa dejar de comer, sufrir o eliminar todo lo que les gusta, y no tiene que ser así.
Se puede bajar grasa de forma sostenible, comiendo rico y manteniendo una vida social, pero sí requiere cierta estructura y conciencia.
Porque muchas veces no son “las comidas” lo que más afecta el progreso, sino el picoteo constante, las bebidas, las porciones o comer sin darnos cuenta durante todo el día. Y aunque parezcan cosas pequeñas, al final también suman energía.
Por eso aprender a organizar mejor las comidas, respetar porciones y encontrar un equilibrio suele funcionar mucho mejor que vivir entre restricciones extremas y excesos.
Las bebidas también influyen en la pérdida de grasa
Muchas personas sienten que “comen bien”, pero no toman en cuenta todo lo que consumen en bebidas durante el día.
Cafés preparados, refrescos, jugos, alcohol o bebidas tipo frappés pueden aportar una cantidad importante de calorías sin generar la misma saciedad que una comida.
Por ejemplo, un café de Starbucks aparentemente pequeño puede fácilmente aportar varias centenas de calorías dependiendo de la leche, jarabes, crema o toppings. Y aunque no tiene nada de malo disfrutarlos ocasionalmente, cuando se vuelven parte del día a día pueden influir muchísimo más de lo que creemos en el déficit calórico.
Con los jugos pasa algo parecido. Aunque sean naturales, muchas veces concentran grandes cantidades de fruta y azúcar en muy poco volumen, pero sin la misma fibra o saciedad que tendría comer la fruta completa.
Sobre los refrescos light o sin azúcar, como Coca-Cola Light o Coca-Cola Zero, aunque no aporten prácticamente calorías, muchas veces mantienen el hábito de consumir sabores extremadamente dulces todo el tiempo. En algunas personas esto puede aumentar antojos o acompañarse de otros hábitos que terminan afectando el déficit calórico sin darse cuenta.
La idea no es prohibir alimentos o bebidas, sino entender cómo pequeños hábitos diarios también pueden influir en nuestros resultados.
Los “postres saludables” también cuentan
Otra cosa que veo muchísimo es pensar que un postre automáticamente se vuelve “libre” o “sin límite” solo porque está hecho con harina de almendra, avena, miel, aceite de coco o ingredientes “healthy”.
Y aunque muchas veces pueden tener ingredientes de mejor calidad, eso no significa que no aporten calorías. De hecho, algunos postres saludables pueden incluso aportar cantidades similares o mayores que un postre tradicional.
Por eso muchas personas sienten que “comen súper saludable” pero aun así no logran bajar grasa corporal.
La realidad es que ningún alimento por sí solo hace que subas o bajes de peso. Lo más importante sigue siendo el contexto general de tu alimentación, las porciones y la frecuencia.
Muchas veces es más sostenible respetar tu plan la mayor parte del tiempo y, cuando realmente tengas antojo, disfrutar un postre normal en una porción adecuada sin culpa, en lugar de caer en la idea de que un postre “fit” se puede consumir ilimitadamente.
Medicamentos para bajar de peso y pérdida de grasa
También veo frecuentemente personas usando medicamentos como Orlistat, metformina o tratamientos más recientes para bajar de peso sin trabajar al mismo tiempo sus hábitos, alimentación y masa muscular.
Y aunque algunos medicamentos pueden tener un papel importante en ciertos pacientes y siempre deben ser indicados por un médico, no reemplazan la importancia de construir hábitos sostenibles.
La pérdida de grasa que realmente suele mantenerse no viene de hacer “todo perfecto” por unas semanas, sino de encontrar una forma de comer, moverte y cuidarte que puedas mantener a largo plazo.
El trabajo, el tiempo y no abandonarte a ti mismo
Otra cosa que veo muchísimo en consulta son personas que viven completamente para el trabajo. Me dicen: “salgo tardísimo”, “no me da tiempo de cocinar”, “no tengo tiempo de hacer ejercicio”.
Y aunque entiendo perfecto que el trabajo y las responsabilidades son importantes, muchas veces terminamos dejando nuestra salud hasta el último lugar.
La realidad es que cuidar de ti no tiene que significar pasar dos horas en el gimnasio o cocinar perfecto todos los días. A veces 30–40 minutos de un ejercicio de calidad, salir a caminar, organizar un poco mejor tus comidas o simplemente hacer espacio para ti mismo puede cambiar muchísimo cómo te sientes física y mentalmente.
Porque cuando dejamos de darnos espacio, normalmente el cuerpo también lo empieza a resentir: más cansancio, peor sueño, más ansiedad, menos energía y menos conexión con nuestras señales de hambre y saciedad.
Cómo bajar grasa de forma sostenible

En la mayoría de los casos, los mejores resultados vienen de cosas mucho más simples de lo que creemos:
✔ mejorar estructura de comidas
✔ aumentar movimiento y fuerza muscular
✔ respetar porciones
✔ dormir mejor
✔ ser constantes
✔ encontrar una alimentación que realmente disfrutes
Porque bajar grasa no debería sentirse como pelearte con tu cuerpo todo el tiempo.



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